Una novia diferente


Vestidos dirigidos para ser vista sin estridencias, no una novia más, no una fría maniquí ni una chica encerrada en un vestido pomposo. Sólo una novia especial: en una versión princesa prometida, delicada y ligera; o como la fiera de mi niña, desafiante, elegante y traviesa.

Las propuestas de vestidos se crecen aún más con los complementos, porque la filosofía es que la novia pueda ir como quiera: de blanca y con unas botas de cuero, con trenzas y con una corona de flores en el pelo, con un vestido de satén o de encaje, con la espalda descubierta, o las uñas pintadas de negro. 

Es su día y las reglas las pone ella junto con su pareja, en una historia de dos, una nueva aventura llena de ilusiones y esperanzas.