Símbolos navideños I: La verdadera historia de Papá Noel

El origen del que actualmente conocemos como Papá Noel lo encontramos en la figura de San Nicolás de Bari, nacido en la zona de Asia Menor (actual Turquía) en el año 310 DC. Los padres de Nicolás eran gente adinerada e inculcaron a su hijo ser generoso con los demás. De esta manera, en una ocasión cambió a su caballo por un esclavo en una subasta para regalarle su libertad, algo que no entendían ni paganos ni cristianos.

El aspecto de San Nicolás de Bari era muy distinto al que se le atribuye hoy: era delgado y alto. El hecho de que lo representen siempre con una bolsa y tenga la fama de repartidor de regalos se debe a que, en cierta ocasión, el santo tuvo conocimiento de que la hija de uno de sus vecinos iba a casarse y su padre no tenía dinero para la dote, por lo que decidió entregarle una bolsa con monedas de oro.

San Nicolás falleció el 6 de diciembre del año 345. Puesto que esa fecha está muy próxima a la Navidad, se decidió que este santo era la figura perfecta para repartir regalos y golosinas a los niños el día de Navidad.
Santa Claus, una imagen moderna y norteamericana
La tradición católica de San Nicolás siguió creciendo en Europa y hacia el siglo XVII emigrantes holandeses llevaron la costumbre a Estados Unidos.
La imagen familiar de Santa Claus con el trineo, los renos y las bolsas con regalos es claramente una invención estadounidense. En 1823, el escritor inglés Clement Moore escribió el poema “Una visita de San Nicolás”, imaginando que Papá Noel surcaba los cielos en un trineo llevado por, al menos, nueve renos: Rudolph (el más conocido, el de la nariz roja), Donner, Blitcher, Cometa, Cupido, Brillante, Danzante, Centella y Zorro, y no que repartía sus regalos a pie o montando en un caballo como se había aceptado hasta entonces.

La imagen que conocemos actualmente del clásico Santa Claus, fue modificada por Thomas Nast un inmigrante alemán que acababa de llegar a Nueva York y el cual lo ilustra para el semanario “Harper’s Weekly” en 1864 mostrándolo con el traje rojo, las botas, un gran saco de juguetes y entrando en una chimenea.

Más tarde, en 1931, la marca Coca-Cola le encargó a Habdon Sundblom, pintor de origen sueco, que remodelara el Santa Claus de Thomas Nast para la campaña publicitaria de Navidad de ese año. Así pues, Sundlom creó un Santa Claus más alto, todavía más gordinflón, aunque más simpático, con un rostro bonachón, de ojos pícaros, chispeantes y amigables, con pelo blanco y larga barba y bigote, también blancos, sedosos y agradables. La vestimenta mantuvo los colores rojo y blanco, que son los de la compañía, pero su traje se hizo más lujoso y atractivo.

De esta manera, la mezcla de las convicciones y tradiciones de muchos y muchas que emigraron del norte de Europa a EE.UU., unido a las técnicas de márqueting, le dieron un nuevo impulso a la figura de Papá Noel / Santa Claus, al cual han situado en el Polo Norte acompañado de la señora Noel y de un grupo de duendes que son los encargados de fabricar los juguetes que desean los niños de todo el mundo. Cuando llega la noche del 24 de diciembre, Papá Noel carga todos sus regalos en un saco y recorre el mundo dejando los regalos de los niños debajo del árbol de Navidad.

Fuentes: Wikipedia