Fiestas de verano para niños

A todos nos gusta disfrutar de los días de verano en que las noches se alargan al aire libre y aprovechamos para descansar y olvidarnos de las obligaciones diarias. Los niños no son una excepción, para ellos el verano es una gran aventura, muchos días para olvidarse del colegio y descubrir destinos y hacer nuevos amigos.

El verano es un buen momento para organizar fiestas infantiles, por un lado sirven para mantener a los más pequeños entretenidos y por otro puedes aprovechar para incluir las actividades acuáticas que tanto les gustan y de las que no pueden disfrutar durante el invierno. Los padres que encuentran dificultades para encargarse de los niños cuando tienen vacaciones pero ellos aún trabajan pueden ponerse de acuerdo para organizar eventos y fiestas infantiles cuando están de vacaciones, una forma más sencilla de cuidar a los hijos de los amigos, ya que estarán muy entretenidos.

Para que las fiestas de verano para niños sean un éxito no hay que olvidar algunos aspectos importantes que se pueden unir a otras actividades pensadas especialmente para los niños que acudan a la fiesta. A continuación te hablamos de algunos de los aspectos indispensables en toda fiesta con niños.

Globos

A todos los niños les encantan los globos. Puede que les llame la atención ver cómo se inflan, puede que  sea porque flotan en el aire, puede que por sus colores llamativos… no sabemos el motivo concreto, pero sí que les gustan mucho. Por lo tanto, toda fiesta infantil que se precie debe contar con globos.

Dependiendo del espacio y del presupuesto del que dispongamos podemos elegir globos normales para decorar o para que los propios niños los hinchen, podemos comprar globos de helio que se mantengan toda la fiesta flotando y que los invitados se puedan llevar a su casa e incluso podemos contratar a un experto en hacer formas con globos para que entretenga a los más pequeños.

Y como estamos hablando de fiestas de verano, ¿qué mejor que organizar una guerra de globos de agua? Los niños lo pasarán bomba mientras fabrican su propio arsenal y disfrutarán viendo cómo les permites que terminen completamente empapados.

Dulce y salado

En las fiestas para niños, al igual que en las fiestas para adultos, no debe faltar nunca la comida. A los niños les gusta mucho el dulce, pero también quieren comida salada, por lo que hay que encontrar el equilibrio perfecto.

Puedes colocar chuches y gominolas en varios lugares para que las vayan comiendo mientras juegan, a modo de aperitivo, y dejar la parte salada para la hora de la merienda, donde no deben faltar los sandwiches variados, los gusanitos y las patatas fritas. Y de postre, cómo no, una magnífica tarta al gusto del homenajeado. Y como estamos en verano, ¡no te olvides de los helados!

En cuanto a la bebida, una combinación de refrescos, zumos y batidos suele ser la mejor opción, dejando el agua y la leche para los días en los que no haya una fiesta.

Juegos de agua

Ya hemos tenido un aperitivo con los globos de agua, pero esto no es suficiente para que los niños queden satisfechos con su ración de agua necesaria en verano. Es importante incluir más opciones.

Organizar la fiesta en la piscina sería perfecto, ya que los niños pueden entrar  y salir del agua cuando quieran y pueden jugar a su aire dentro del agua. Sabemos que no siempre es posible, pero no te preocupes, porque hay otras posibilidades.

Basta con un cubo de agua y varias esponjas para que los niños disfruten de lo lindo jugando a una versión del balón prisionero pasada por agua. Cada uno tendrá que mojar su esponja y lanzarla al aire mientras dice el nombre del niño que quiere que la coja. Como la esponja estará bien mojada aquel que atrape la esponja (si no lo hace pierde) quedará completamente empapado. Otro juego tradicional con versión de agua es el juego del pañuelo, donde el pañuelo se sustituye por un cubo con agua con el que el primer concursante en llegar debe mojar a su contrincante.

¿Tú tienes más ideas?